La ETAP - Escuela Técnica de Agua Potable

La ETAP  - Escuela Técnica de Agua Potable - es una pieza clave del programa de sustentabilidad de APLV.  APLV Nicaragua entrena a sus propios técnicos, dando lugar así a una nueva clase de aproximadamente ocho expertos locales cada dos años más o menos. Estos técnicos provienen de áreas rurales y agrícolas de todo Nicaragua. Se criaron en las mismas propias para las que desarrollarán los sistemas de agua potable, y vivieron la vida de las comunidades donde prestan servicio.  

 

 

La ETAP comenzó con una clase de cinco alumnos, a mediados de 1990 (ver la historia de la ETAP), y se trata de un programa que habitualmente dura más de dos años. APLV hace publicidad a través de las municipalidades y ONGs de todo el país para atraer a los mejores estudiantes del último año de la preparatoria. Los candidatos deben ser graduados del colegio secundario, provenir de áreas rurales, y contar con escasos recursos financieros. Se aceptan ocho estudiantes en cada programa de dos años.

 

 

Nos encantó poder pasar una tarde con la actual clase de siete alumnos que ya están finalizando su programa y sobre quienes queríamos compartir algunos datos. Han pasado dos años estudiando y completarán su trabajo en clase en marzo de 2012, después de lo cual pasarán algunos meses en trabajo de campo, en proyectos de APLV.

Los seis jóvenes y una mujer contaron la misma historia de cómo llegaron a la escuela. Cada uno de ellos era de una zona rural y agrícola, y habían terminado la preparatoria exitosamente, pero tenían pocas opciones de seguir adelante con su educación porque no disponían de dinero. Cada uno de ellos tenía las habilidades para administrar ganado o cultivos, sabían cómo utilizar un caballo para hacer lo que fuera necesario, y estaban completamente preparados para una vida de agricultura, cerca de sus familias, en un mundo bastante protegido y aún así desafiante, pero querían hacer algo más. Tenían que enviar una carta de presentación a la escuela, y luego, habiendo pasado esa ronda en el proceso de selección, tenían que viajar hasta Río Blanco para rendir el examen de ingreso. Para la mayoría, éste era el viaje más significativo de sus vidas. Y por supuesto,  una vez que aceptaran, vendrían a Río Blanco y vivirían dos años en una habitación de la escuela. ¿Pueden imaginarse a la única mujer en ese dormitorio? Ella cuenta que fue una de los principales desafíos.

El rigor académico es notable - estos alumnos asisten a clase de 8 a 12am y de 2 a 5 de la tarde cinco días a la semana, durante más de dos años. La meta de la escuela es el dominio, no sólo la exposición al material, y además estudian organización social, matemática (a través de la trigonometría, el cálculo, y muchas otras especialidades orientadas al agua), computación, topografía, salud, cuestiones ambientales, física, hidráulica, y una vasta selección de temas. El objetivo final, por supuesto, es poder diseñar y dirigir la implementación de un proyecto de agua en una comunidad rural. Ellos tienen que poder utilizar Autocad junto con programas especiales de diseño para agua, además de los mundanos Microsoft Word y Excel; tienen que comprender cómo organizar una comunidad para construir un proyecto de agua y cómo redactar los informes.

 


OfPor supuesto, no sólo el rigor académico hace de esto algo asombroso. Los alumnos viven en comunidad, después de vivir toda su vida en la protección de una extensa familia. Comparten las tareas de la cocina y la limpieza en la escuela/dormitorio, planifican el presupuesto y compran la comida, en general tienen que crear una vida completamente nueva estando juntos.

La matrícula de cada alumno para el programa de más de dos años cuesta alrededor de unos USD 8000, pero el programa es gratuito (financieramente) para los estudiantes. Donantes de Estados Unidos y Europa los financian a través de donaciones a APLV.

Después de dos años de estudiar en la escuela, los alumnos participan de una período de práctica de campo durante 4 meses. Luego de finalizada esta práctica, ellos deberán buscar empleos con APLV, otras ONGs que trabajan en Nicaragua, o en municipios. Como es de esperar, la ETAP es la fuente clave de técnicos de agua de APLV. Todo ellos  (y mucha gente que cubre otras posiciones) son graduados de la escuela.

 ETAP no sólo enseña a sus alumnos sobre los sistemas de agua, sino también sobre salud, instalaciones sanitarias, protecciones ambientales, y administración de proyectos. Los alumnos pueden diseñar y construir letrinas, puentes colgantes, sistemas de cañerías subterráneas. Ellos entienden la organización de la comunidad, escribiendo informes para los donantes, e incluso caligrafía. Los exalumnos que entrevistamos dijeron que cada tema tratado en la escuela era valioso para ellos.--break->

Alberto de Diego Gómez, ingeniero civil y arquitecto, de origen español, es el profesor de la sexta clase que está en curso en la escuela.

Para saber más sobre la ETAP, lea la Presentación de ETAP  y el Informe de Estado de octubre de 2011.  Ambos también están adjuntos en Francés y Español.